Proyecto Bio es un taller plástico itinerante que apuesta a promover en la sociedad la búsqueda de un mundo con mejor calidad de vida. Obras de arte temáticas, fábulas y cuentos infantiles se combinan en un ejercicio interactivo y didáctico, con el objetivo de promulgar en niños y adolescentes una cultura de buen uso de los recursos naturales y generar conciencia de los cuidados respecto del medio ambiente.

martes, 20 de diciembre de 2011

Los futuros desafíos del medioambiente



El futuro sustentable de nuestro planeta debe comprometernos a personas, organizaciones y Gobiernos. Cada uno, con sus diferentes responsabilidades y posibilidades puede colaborar con el cambio que estamos necesitando.

En este posteo te resumimos el balance de la última cumbre de cambio climático y te recordamos algunos consejos sencillos para cuidar el medioambiente desde nuestro hogar.


Desde la cima del mundo

Días atrás finalizó la XVII Cumbre del Cambio Climático (COP17), desarrollada en la ciudad de Durban, con algunos pocos acuerdos logrados, que no alcanzaron para satisfacer las expectativas de las organizaciones ecologistas y el público en general. A continuación comentamos brevemente los principales resultados.

  • El protocolo de Kioto es el único pacto global vigente que obliga a la reducción de las emisiones de carbono (CO2) y vence el 31 de diciembre de 2012. En Durban se acordó un segundo periodo del protocolo,  que se iniciará el 1 de enero de 2013, evitando un vacío legal. No obstante, no se llegó a un acuerdo acerca de su finalización; podría ser en 2017 o en 2020.
  • El Fondo Verde para el Clima es una bolsa de 100.000 millones de dólares anuales, que a partir de 2020 aportarán los países ricos para ayudar a los países en desarrollo a financiar acciones para mitigar el impacto del cambio climático. En Durban se han aprobado los mecanismos de funcionamiento del fondo y su capitalización.
  • La hoja de ruta para un nuevo acuerdo global es una propuesta de la Unión Europea para todos los grandes emisores. De este acuerdo también participarían EE.UU. y China (responsables del 40% de las emisiones mundiales de gases contaminantes). Sin embargo, la hoja de ruta no se firmará hasta 2015 y entrará en vigor en 2020.

A pesar de estos acuerdos, las organizaciones ecologistas han calificado la cumbre como “un gran fracaso”. Estas organizaciones fundamentan su opinión en los fuertes intereses políticos y económicos que todavía tiñen las negociaciones de los países participantes, desplazando a un segundo lugar las necesidades medioambientales del planeta.

Un ejemplo es la disputa entre Estados Unidos, que aspira a que a todos los países contaminantes implementen el mismo estándar de reducciones de emisiones, y China e India, que buscan que sus economías de rápido crecimiento no se vean constreñidas.

Por otra parte, los plazos consensuados para la entrada en vigencia de los principales acuerdos son muy lejanos. Mientras tanto, Canadá, Japón y Rusia ya anunciaron su intención de no renovar Kioto, y recordemos que Estados Unidos todavía no forma parte de este protocolo.

Nosotros podemos actuar

Mientras que los líderes del mundo estiran las negociaciones sin ponerse de acuerdo, nosotros podemos involucrarnos en el aquí y ahora. En Proyecto Bio creemos que, con educación y cultura, el cambio aún es posible: cuidar lo que tenemos y crear conciencia ambiental.

Estamos convencidos de que ese cambio empieza por casa y continúa en la escuela.  Por eso, desde nuestro espacio,  te resumimos algunos consejos sencillos para vos, para que los pongas en práctica con los integrantes de tu familia. Así que, con mucho entusiasmo, ¡¡¡¡manos a la obra!!!!!


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Proyecto Bio fue distinguido por la legislatura porteña

Proyecto Bio fue declarado “de Interés Cultural, Educativo, Social y Ambiental” por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El proyecto de declaración nació de la propuesta del Diputado Álvaro González, que fue tratada en la Comisión de Ecología y finalmente aprobada en el Recinto de la Legislatura de Buenos Aires, considerando que la iniciativa de Proyecto Bio responde satisfactoriamente a los requerimientos de la Ley Nº 1687, que promueve procesos orientados a la construcción de valores, conocimientos y actitudes que posibiliten formar capacidades que conduzcan hacia un desarrollo sustentable, basado en la equidad, la justicia social y el respeto por la diversidad biológica y cultural.

La Ley Nº 1687 fue sancionada el 28 de abril de 2005 y tiene por objeto la incorporación de la educación ambiental en el sistema educativo formal, no formal y mediante modos alternativos de comunicación y educación, garantizando la promoción de la educación ambiental en todas las modalidades y niveles, en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En este sentido la distinción otorgada a Proyecto Bio también reconoce los objetivos de desarrollo de una mayor conciencia ambiental en niños, jóvenes y adolescentes, respeto del patrimonio natural y cultural. Textualmente, se destaca: “en su constante labor educativa y por la inclusión social, [Proyecto Bio] apuesta a promover en la sociedad la búsqueda de un mundo con mejor calidad de vida, y hasta ahora han participado más de 12.000 alumnos de edad escolar”.

A continuación, reproducimos una copia de la Declaración que tanta satisfacción nos brinda, y nos motiva para continuar con nuestro trabajo, por la conservación del medioambiente, a través del arte y la educación.

Declaración de interés

martes, 20 de septiembre de 2011

El artista que enseña con la ecología

Nota de la periodista Carla Báez para el diario Clarín, acerca de la historia y el trabajo del artista plástico Gonzalo Álvarez.


Gonzalo Álvarez se acercó al arte desde la infancia. Lleva adelante el Proyecto Bio, con el apoyo de Unicef. Orientado a los chicos, busca que aprendan la importancia del medio ambiente a través de la pintura y la lectura.

Todo comenzó a los seis años, cuando Gonzalo Álvarez salía de su escuela (la Número 1 de Moreno) y cruzaba a la feria de enfrente, donde sus papás tenían una pollería. “Me sentía un niño con poderes, porque hacía un dibujo y se lo cambiaba a Don Fernández, el dueño de la fiambrería de la feria, por un sándwich para la merienda”, cuenta este joven que creció en Moreno y en Haedo, y pasó algunos años de su vida en Córdoba (desde 7° grado hasta los 18).

“También me volvía loco por las galletitas con formas de animales y sus confites de colores que venían en esas latas cuadradas de chapa”, agrega Gonzalo, ya instalado en la Capital Federal, a punto de recibirse de arquitecto, y con una trayectoria artística impecable para sus 37 años.

Su abuela fue la que apuntaló su potencial y apoyó su vocación por el arte. “Me llevaron a mi primer profesor de arte –recuerda Gonzalo-. A partir de allí, los martes pasaron a ser los días más lindos de mi vida. Tenía compañeros mucho más grandes, pero yo lo disfrutaba”.


Ese fue el comienzo de una historia dedicada a la pintura, cuyo fruto más rico se cristalizó en el Proyecto Bio, del que Gonzalo es mentor y ya lleva años con el apoyo de Unicef; Fundación Vida Silvestre; Fundación Cultural Argentino Japonesa, además de varios organismos gubernamentales.

Se trata de una iniciativa que el artista comparte con niños, de entre cuatro y 18 años, de escuelas, hogares, clubes o distintas entidades. Su objetivo es variado: que los chicos puedan expresarse, dejando de lado la realidad que los aqueja, y a través de un trabajo de concientización ambiental, aprendan la importancia de cuidar los recursos naturales, los animales y las plantas.

“Mi deseo como artista –asegura- es proteger a la naturaleza en su totalidad y esplendor. Por eso quiero transmitirle a los chicos el amor por el medio ambiente, a través de la introspección y la invitación al diálogo, que se logra con las obras y el arte como disparadores”.


En total, las obras de Gonzalo usadas para este proyecto son 15, tienen un tamaño de 2 x 2 metros promedio y no se comercializan; sólo se utilizan para los talleres que ofrece en Proyecto Bio.

Esos cuadros no sólo están llenos de color, sino de un tremendo significado. Como “Amazonia”, por ejemplo, que dentro de su sentido abstracto, refleja la importancia de la mayor reserva selvática del mundo y las amenazas constantes que recibe el área por las podas indiscriminadas, entre otros factores.

“Primero hago una introducción de las obras. Llevo algunas, de acuerdo a la edad de los niños con los que tenga que trabajar. Ellos me dicen qué es lo que ven, me dan su devolución. Las obras los hacen reflexionar sobre diversos temas y hasta los docentes se emocionan de las cosas que salen”.


Las actividades también tienen lectura de cuentos y la realización de una pintura por parte de cada alumno. “Pero además de la concientización, la idea de este trabajo es que los chicos recuperen valores, aprendan a compartir y vuelvan a herramientas fundamentales como un diccionario; como les pasa cuando ven la obra con los huemules y no saben qué significa ‘huemul’. Así se enteran que es un animal nacional, del que sólo quedan 400 ejemplares”, destaca Gonzalo con orgullo.

No es para menos: Proyecto Bio ya recorrió muchas escuelas de la Argentina y sembró su semilla en más de 12.000 chicos.


Hacer el bien sin mirar a quién (fragmento nota diario Clarín)

lunes, 29 de agosto de 2011

Agua y vida

La calidad del agua del mundo está cada vez más amenazada por el aumento de la población, la expansión de las actividades industriales y agrícolas, y el cambio climático, que está alterando el ciclo hidrológico global.

A través del arte y la pedagogía, Proyecto Bio trabaja para concientizar a las futuras generaciones sobre estos riesgos. “Elemento vital” y “De los hielos continentales” son dos obras que integran nuestros talleres y que alertan sobre el valor de este irremplazable recurso.

En este posteo quisimos renovar nuestro compromiso con la preservación del agua y las alternativas que podrían garantizarnos un abastecimiento más sustentable.



Semana mundial del agua 2011

Acaba de concluir la Semana Mundial del Agua 2011, desarrollada del 21 al 27 de agosto en Estocolmo (Suecia). Para los que no lo saben, se trata de un encuentro que todos los años organiza el Stockholm International Water Institute (SIWI) y reúne a expertos globales, médicos, responsables políticos e innovadores empresariales, con el objetivo de desarrollar soluciones para los problemas más urgentes del planeta, relacionados con el agua.


Bajo el lema “Responder a los cambios globales: el agua en un mundo urbanizado”, las reflexiones y demandas de propuestas estuvieron concentradas en dos temas clave:

  • Mayores inversiones en infraestructura resistente a desastres.
  • Una gestión más inteligente del agua.

En la Declaración de Estocolmo los participantes y disertantes expresaron las principales demandas y medidas que los distintos niveles gubernamentales deberían gestionar con urgencia y resolver hacia el año 2020. Fundamentalmente, las metas sugeridas se concentran en incrementar un 20% la eficiencia en el desarrollo de la cadena de suministro de alimentos y reducir sus pérdidas, en el uso del agua para la agricultura, en el aprovechamiento del agua para generar energía, en la reutilización del agua y en reducir su contaminación.

Al mismo tiempo, esta declaración convoca a los líderes que participarán en la conferencia sobre desarrollo sostenible “Río +20 Summit”, organizada por las Naciones Unidas en Río de Janeiro, en junio de 2012, que se comprometan en trabajar por la provisión universal de agua potable, saneamiento adecuado y servicios modernos de energía para el año 2030.

Este video (en inglés) resume las principales conclusiones elaboradas durante los diferentes talleres:



La huella hídrica

Aunque a simple vista no podamos relacionarlos con el agua, todos los bienes y servicios que consumimos o usamos diariamente poseen una huella hídrica, que representa el volumen de agua dulce necesaria y/o empleada para su producción.

La huella hídrica se mide a través del agua consumida, evaporada o contaminada, por unidad de tiempo, y se puede calcular para individuos, familias, pueblos, ciudades o naciones. La huella hídrica sirve para tomar conciencia de nuestro consumo de agua.

Un ejemplo. ¿Cuál es la huella hídrica de una pizza? Si tenemos en cuenta una receta básica que indica 300 gramos de harina de trigo, 100 mililitros de salsa de tomate y 125 gramos de queso mozzarella, su huella hídrica nos indicará que se necesitan 1.216 litros de agua para producirla.

¿Por qué tanta? Porque el cálculo analiza el agua necesaria para producir la harina de trigo, los tomates y el queso. Por ejemplo, en la producción de la harina de trigo se necesitarían unos 288 litros de agua, para que la planta de trigo crezca y, más tarde, para producir la harina misma.

Para entender la importancia de este análisis, basta saber que el 85% de la huella hídrica mundial corresponde a los alimentos, mientras que el consumo directo de agua de un ciudadano promedio es apenas del 4,6% del total de la huella hídrica.

Te invitamos a calcular la huella hídrica de tu consumo.


Potabilizar el agua, una alternativa sustentable


En todo el mundo, son 900 millones las personas que no tienen acceso a agua potable. Entre ellas, más de 2 millones de niños mueren anualmente por ingesta de agua contaminada. La potabilización del agua se impone día a día como la esperanza del futuro.

Si bien hay muchos sistemas para limpiar el agua, nos pareció oportuno postear la iniciativa del estudiante Jonathan Liow, un reciente graduado de la Universidad Monash (Australia), que diseñó y creó un dispositivo capaz de potabilizar hasta tres litros de agua, utilizando energía solar. El sistema de “SolarBall”, tal es el nombre de su invento, es simple. El agua almacenada dentro de la esfera absorbe la luz del sol y produce vapor, separando los elementos contaminantes y condensando agua limpia, lista para ser consumida.

“Después de visitar Camboya, en 2008, y de notar la falta de una gran cantidad de productos que nosotros damos por hecho en nuestra vida cotidiana, pensé en aplicar mis conocimientos de diseño para ayudar a otros”, explica Liow. Claramente, no son necesarios complejos sistemas ni emprendimientos millonarios para trabajar por un futuro más sustentable.


Posteo relacionado: El origen del agua

viernes, 19 de agosto de 2011

El futuro de las energías renovables


El último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), difundido en mayo de este año, concluye que serán las energías renovables las que salvarán al mundo.

El IPCC asegura que estas energías, también llamadas “soluciones limpias”, podrían cubrir el 80% de la demanda energética mundial para mediados de siglo. En la actualidad, sólo abastecen el 12,9%.

Se estima que la bioenergía posee el mayor potencial a largo plazo, seguida por la energía solar y la eólica. Y si bien la energía solar conectada a la red eléctrica sería la alternativa de más rápido crecimiento, también es la opción más costosa.


Políticas públicas y financiamiento

El IPCC sostiene que no es la disponibilidad de recursos lo que impactará en el crecimiento de las energías renovables durante las próximas décadas, sino fundamentalmente las políticas públicas adecuadas para habilitar su desarrollo. Incluso anticipan que las energías limpias representarán una gran oportunidad para los países en vías de desarrollo, porque son los que poseen las mejores condiciones naturales para su despliegue.

Sin embargo, aunque el IPCC es optimista acerca del futuro de estas energías, también reconoce que su tecnología es más cara que la necesaria para producir combustibles fósiles, con el agravante de que su producción debería incrementarse 20 veces más que lo alcanzado hasta el momento, para realmente poder mitigar los riesgos del calentamiento global.


Impactos negativos de las energías renovables

Las soluciones limpias son una importante alternativa frente a las consecuencias de las energías tradicionales sobre el medioambiente. No obstante, también se están detectando algunos afectos adversos que conviene tener en cuenta.

  • El cultivo de caña y maíz para biocombustibles amenaza reservas naturales protegidas.
  • El uso de energía geotérmica y marina pone en riesgo la supervivencia de ecosistemas marinos.
  • La construcción de represas y plantas hidroeléctricas altera el flujo de agua dulce a muchos ecosistemas terrestres.

Como un ejemplo más concreto de estos riesgos, puede citarse las grandes hélices instaladas en el Istmo de Tehuantepec (Oaxaca, México) para generar energía eólica, que se han convertido en el principal obstáculo para la migración de aves más grande del mundo, en la que participan 12 millones de especímenes que utilizan a México como su principal corredor rumbo a Sudamérica.


Soluciones limpias en Argentina

Argentina es un país con muchas posibilidades para la generación de energías renovables. El viento de la Patagonia constituye una fuente inagotable para la energía eólica. El sol del noroeste es ideal para la producción de energía solar. La zona cordillerana posee una gran cantidad de sitios para la energía geotérmica. Y la costa atlántica, por su parte, puede aportar energía oceánica, mediante mareas u olas.



En el año 2006, la sanción de La ley 26.190 definió el marco regulatorio para otorgar a las energías renovables el carácter de interés nacional, dejando asentado que para el año 2016 la Argentina deberá asegurarse que un 8% de la generación de energía eléctrica provenga de fuentes renovables.

En 2009, luego de practicarse estudios para conocer el potencial de energías renovables en cada provincia, el Gobierno nacional, junto con ENARSA, la empresa pública de energía, lanzaron el programa GENREN, que ofrecía comprar 1000 MW de energías renovables mediante contratos fijos a 15 años.

En junio de 2010, luego de un exhaustivo análisis, se conocieron los ganadores y se aprobaron un total de 895 MW. La mayoría de las ofertas fueron por energía eólica, una de las que requiere menos inversión y menores riesgos financieros.


Fuentes: Ecológico, La Nación, OurWorld 2.0, El Universal

viernes, 5 de agosto de 2011

“ADN” y “Planeta Azul” difunden el arte y la misión de Proyecto Bio


Gonzalo Álvarez en su taller
Foto de Diego de Pedro para ADN


El arte de Gonzalo Álvarez y la misión de Proyecto Bio fueron difundidos recientemente por la revista ADN y el programa radial Planeta Azul, dos producciones periodísticas que se preocupan por el cuidado de nuestro planeta en general, pero fundamentalmente por la sustentabilidad de un recurso en particular: el agua.


El ADN de un educador ambientalista

La periodista Cecilia Acuña plasmó en la última edición de la revista ADN la entrevista que le realizara a Gonzalo Álvarez, recientemente. En esta destacada nota, Gonzalo explica la relación de su arte con su experiencia de viajero: “Mis obras nacen de la síntesis de distintos viajes. Soy andinista, mochilero, hago supervivencia y me encanta viajar. Cuando visito ciudades, suelo detectar necesidades ambientales que luego sintetizo en obras siempre referidas al cuidado de la naturaleza”, explica el artista que suele definirse como “un educador ambientalista que utiliza el arte como medio para comunicar y para vivir”.

Nota de revista ADN

ADN es la primera revista latinoamericana que analiza la problemática del agua a partir de diferentes factores de interés, como el social, la política, lo productivo, la educación, la economía y el desarrollo. Su primer número fue publicado en junio de 2010 y en pocos meses la revista reunió a más de 15.000 suscriptores para su edición en papel y a más de 20.000 lectores mensuales para su edición online.


Los niños y el futuro de un Planeta Azul

El artista plástico Gonzalo Álvarez también compartió en estos días una emisión de Planeta Azul, el programa radial de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) que se emite todos los domingos, de 15 a 16 hs, por Radio El Mundo (AM 1070). En diálogo con el periodista y conductor Mario Portugal, Gonzalo comentó que Proyecto Bio es una sumatoria de obras de arte con un nivel de emoción muy alto, que sintetizan un mensaje para comunicar a los niños el deseo de ser buenas personas.

“El público infantil es el que se especializa a través de Proyecto Bio, pero es también el que comunica a futuro la defensa de la naturaleza”, explica el artista. “En este caso, el arte es curador para la preservación del futuro”.

Escuchá la entrevista completa de Gonzalo Álvarez en Planeta Azul:



Mediante un formato ágil y una estructura que da pie a la música, el arte, la ciencia y la actualidad, Planeta Azul pretende ser un espacio de reflexión acerca de la importancia del medio ambiente y el agua como recurso indispensable para el desarrollo humano. Cada vez más el agua y sus conflictos ocupan un lugar preponderante en la agenda internacional. Planeta Azul propone cada semana abordar el universo de este bien estratégico y promover su uso racional.

domingo, 5 de junio de 2011

Todos podemos ayudar a cuidar el Medio Ambiente


El 5 de junio de 1973, la Asamblea General de la ONU aprobó la creación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), y partir de ese año, cada 5 de junio celebramos el Día Mundial del Medio Ambiente. En Proyecto Bio queremos sumarnos a esta importante fecha, difundiendo un excelente ejemplo de conciencia ambiental y responsabilidad.

En la localidad de Colón (Entre Ríos), los alumnos con discapacidad de la Escuela Especial de Capacitación Laboral N° 25 (ADCADIS) están operando, a partir de este año, un “biodigestor” que produce 16 metros cúbicos de biogas por día, reciclando un efluente (glicerol) y todos los residuos orgánicos de la cocina y los desechos de la huerta. El proyecto fue desarrollado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), en el marco del programa Bio Entre Ríos, a cargo de la Secretaría de Ambiente Sustentable de esa provincia.

El biodigestor que recicla glicerol en biogas.

La escuela ya venía trabajando en el reciclado de los aceites vegetales usados en los negocios gastronómicos de la ciudad, con lo que produce unos 1.000 litros de biodiesel por mes. Sin embargo, este proceso generaba un efluente denominado glicerol, que quedaba almacenado en los tanques de tratamiento. El glicerol es un residuo impuro que no se puede desechar por canaletas o cloacas porque ocasionaría taponamientos.

La oportunidad de convertir este desecho en energía renovable se presentó a partir de la iniciativa de la Secretaría de Ambiente y el grupo Biogas del INTI, con el desarrollo de un biodigestor que tratara el glicerol acumulado para generar biogas. El biodigestor tiene 12 metros cúbicos de capacidad, se alimenta con alrededor de 10 litros de glicerol, más porciones pequeñas de residuos orgánicos de cocina, y tiene una capacidad de producción de 16 metros cúbicos de biogas por día.

Sistema de reciclado de aceites vegetales en biodiesel.

Para completar el ciclo de reaprovechamiento de recursos, se extendieron dos líneas de biogas hasta la panadería del colegio, para reemplazar el uso de leña. También se utiliza biogas para calefaccionar el biodigestor y para precalentar el sistema de producción de biodiesel.

A ADCADIS asisten actualmente 50 alumnos mayores de 14 años, con necesidades educativas especiales. Del programa “Bio Entre Ríos” sólo participan seis, que están encargados de recolectar el aceite, acopiarlo y mantener la limpieza de los bidones. Ahora se les sumará la tarea de colaborar con el trabajo del biodigestor.

Programa de reciclado de aceites vegetales
para la fabricación de biocombustibles.

El proyecto de producción de biogas de ADCADIS recibió una mención especial en el concurso Innovar 2010 que destaca las propuestas de desarrollos innovadores que se desarrollan en el país. La directora de ADCADIS, Claudia Gallay, sostiene que el gran desafío de ADCADIS es insertar a los alumnos en la sociedad, como así también contribuir con el cuidado del medio ambiente y el uso de los nuevos recursos energéticos.

Como queda demostrado con este movilizante caso, el cuidado del Medio Ambiente es responsabilidad de todos, y todos, absolutamente todos, podemos (y debemos) sumar nuestro aporte.

¡Felicitaciones ADCADIS!